Getting ready
Este fin de verano está también acabando una larga temporada dedicada a un proyecto ligeramente diferente a los que estoy acostumbrado a tratar, sobretodo porque me ha llevado a involucrarme,por varias razones, de forma mucho más directa en los “outcomes” teniendo que actuar como consultor, dueño, dependiente y operador…todo al mismo tiempo… Lo complicado de todo esto ha sido en primer lugar el retraso que esto supuso en mi proyecto de Mirada Madrid, accentuado por la necesidad de pasar esta temporada en situ (Italia) para seguir el start-up; y en segundo lugar la falta de experiencia en temas tan prácticos como los que he tenido que gestionar.
Ahora que voy viendo la luz al final del túnel es hora de echar cuentas y hacer un balance.
Aunque es cierto que muchos de los aspectos de este proyecto no se repetirán en futuro he acabo convenciendome a mi mismo que aprender la complicada realidad que espera en el día día las empresas una vez que nosotros consultores les dejamos, es básico y vital para que a la hora de contar nuestras recetas mágicas no nos vayamos por la tangente, no intentemos convencerles a hacer lo que realmente no quieren, no vayamos a mandarlos a la luna si lo que quieren es llegar como mucho al piso de arriba. Un negocio, sea cual sea, esté donde esté, es mucho más de lo que lograremos ver con nuestras auditorías, un negocio son, en mi modesta opinión, las relaciones de las personas que trabajan en ello, por ello, para ello. Un negocio es esa red complicada, un balances de fuerzas que se forma entre los seres que lo habitan, un equilibrio en que entramos demasiadas veces sin analizarlo bien. Estoy seguro que hay mucho allí que la piensan como yo, y que entran en punta de pié sin molestar demasiado para ser aceptados internamente. Porque al final del día, creo yo que lo de que de verdad me importa en cualquier consultoría es que cuando cierro la puerta detrás de mi, dentro de esa empresa u organización lo que hemos trabajado se haya interiorizado y se vaya aplicando de forma coherente.
Dicho esto por fin Mirada Madrid, mi principal proyecto, esta arrancando con muy buenas señales, así que pronto estaré abriendo botellas de champagne para festejar con vosotros.